miércoles, 13 de agosto de 2008

Tú, mi sueño

Los sueños, eternos compañeros,
te muestran tus deseos,
y al despertar, acaban con ellos.

Roto, en mil pedazos,
así quedó el sueño aquel,
Al interrumpir sin pudor ninguno
el maldito sol rozando mi piel.

Ladrón a sueldo de alegres amaneceres,
que entreabrió mi persiana con sus rayos
para robarte sin piedad de mis sueños
en el justo momento que yo tanto anhelaba:
Mi mano temblorosa acariciaba tu pelo,
mientras cerraba los ojos y te besaba.

Desapareciste, una vez mas,
como cada mañana,
como todas esas solitarias mañanas en mi calendario.
Lloré, quería soñarte de nuevo,
quería tenerte de verdad
aunque solo fuera una vez.

Un día, con tus deberes cumplidos,
me citaste sin previo aviso en tu lido;
la mar estaba en calma,
no en cambio mi alma
a la par que mi corazón,
3000 revoluciones por segundo
al compás de tu canción.

“Enamorado de ti” fueron tus escuetas palabras,
esconderme entre la fina arena de tu playa quería,
salir corriendo, pensé;
pero respiré y me serené,
te tenía hoy por fin enfrente
con una mirada que me decía
que sentías algo muy fuerte.



Un sueño hecho realidad,
uno de tantos y a tanta gente,
porque si luchas por ellos con uñas y dientes,
sin rendirte, por muy fuerte que venga la corriente,
ganas,
vences,
la felicidad que emanas
domina el mundo al que perteneces.

Un sueño hecho realidad.

Desde entonces,
te cuento un cuento de buenas noches todas ellas,
que serán todas aquellas pasiones que vivimos entre colchones
de ese eterno atardecer en que me llevaste hasta el amanecer,
y al terminar, te susurro al oído,
que mañana quiero repetirlas contigo.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Vaz! soy peter jones! jeje, bueno macho, que estaba leyendo la revista y le he dado a tu nombre y he leído algo de tu blog.! un saludo grande! jeje