viernes, 19 de agosto de 2011

No te suelto de la mano

Una tarde más de verano,
sudando aburrimiento,
extrañando una sonrisa,
cara de que el tiempo pasa,
pero que pesa menos a tu lado.

Cara que cambia y se alarma,
se torna gris, se funde con el calor de la estancia,
un único mensaje, ciclón, voraz, aterrador,
una hostia atroz que me sume a su vez en la ignorancia.

Ya derrumbamos el viejo muro de Berlín, y lo que nos costo,
ya nos bebimos las desgracias, y brindamos en su honor,
pero ahora el barco se nos hunde, y no llevamos flotador,
la marea se lleva mil momentos de la mano,
no temas, no te suelto, corazón.

Y ese chicle infinito se marcho pegado a tu suela,
mientras todo aquí reventaba bajo un aguacero de “porques”…
hoy el mundo y las calles tal vez duelan,
mañana, pasado y al otro, arderá siempre la llama de ese ayer.

Como dijo la canción:
Gracias por venir “al País de Esto Nunca Va a Pasar…”