martes, 29 de diciembre de 2009

Colgado de ti

Colgado de tus besos, dulces y suaves,
que a la vez arrancan de lo más hondo tu lado pasional.

Colgado de tus pasos por las calles mojadas,
de las malditas gotas de lluvia que cruzan tu mirada.

Colgado de tus sonrisas perfectas que dejan atónita mi voz,
sonrisas que inspiren a un grupo de rock
a hacer el tema del año, o que se yo.
Sonrisas que brillan entre incienso de mala calidad.
Sonrisas que me matan, me asesinan, y me vuelven a resucitar.
Sonrisas más valiosas que un Monet, un Picasso, una sinfonía de Bach.

Creo que empiezo a sentirme bipolar,
mi ser huraño y mi alma vibrante
se muelen a palos hasta reventar.
¡Pobres! ¡Ambos te desean por igual!

Colgado de ti, de tu rabiar, tus caricias y tu vacilar.
Colgado hasta los huesos del tacto de tus manos
que prende fuego a mis sentidos cuando se deslizan por mi piel.

Colgado de ese cuerpo inusual,
de esos ojos mezcla de caramelo y mar.
Colgado de esa risa que me da la vida y no para de sonar.

Y joder, que por dios no pare de sonar jamás.


domingo, 29 de noviembre de 2009

Ensayo sobre pisadas en el aire y palos de ciego

Edifícame caminos, carreteras, callejones,
lo que sea,
para llegar a todos tus ínfimos y pequeños rincones.

Si el movimiento se demuestra andando,
déjame apenas deambularlo,
y no te quedara otra que rendirte
ante la aplastante evidencia que mis pasos emiten.

Tú ponle los cimientos a esta senda,
yo la empedrare de sonrisas y caricias
para recorrerlas juntos,
sin prisas, sin prendas.


miércoles, 11 de noviembre de 2009

El último grito

El fracaso es un hecho para tus oídos
una maraña infesta de gruñidos descosios,
que tus trompas de eustaquio saboreen el aroma,
mientras ellas remiendan, medio en serio medio en broma,
resquicios de latidos obsoletos
que ya muy atrás quedaron en coma.

Tic tac, tic tac, llega el momento,
el madrugón me delata.
Desayuno a palo seco
entre bostezos en lata,
rezuman los sueños de anoche
con una “princesa” barata.

Se presenta un ambiente de fiesta,
no es para menos, hoy los problemas no apestan,
vamos a engullir toda la inspiración de la sala,
de postre, esta noche, lencería de una chavala.

Asoman mis nervios de aprendiz en la materia,
entro en la estancia, el mundo se inclina,
mastican y se comen mis versos
las paredes que se me echan encima.
Pelos como estalactitas luchando contra estalagmitas,
a punta de flecha sometida mi piel de gallina,
litros de pánico se agolpan en mi aorta,
cuando unos punteos salvajes de fondo se afinan.

Los cascos me echan un cable,
me animan a dejar ahí fuera al cobarde;
Play y rec son pulsados al unísono
sin un ápice de compasión al que atenerse.

Rimas perfectas, entonación recién destronada,
mis mejores palabras adornadas con mimo para ti
se ocultan sigilosas al acecho en mi paladar;
entre un micro acojonado y mi mal hablada lengua
estalla la tercera guerra mundial.
Cero tregua, nena, cero tregua.


domingo, 25 de octubre de 2009

La misma película

Las aceras queman mis suelas,
yo salgo, legañas como fieras,
desconecto el ruido de mis oídos dormidos
en los que aun se desliza la alarma mas típica del mundo.
La mañana amenaza solana sin piedad,
las tormentas de verano pasaron ya a mejor vida.
Mi locuaz compañero me come la oreja,
la gente amanece con más ganas que un redbull a pelo.
Busco doctorarme rápido en este día,
enredarme destruido en mi colcha nórdica
y esperar que el fin de semana me sorprenda al levantarme.
No falla, todavía es martes.
Hay que joderse.

Humillado por todas y cada una de las mañanas
que emanan de esta maldita semana,
llego al ansiado final de sus desplantes.
“Bailando con bobos” se titula el que entra.
Salgo emperifollado y sin haber mojado nada,
pero con la certeza de que me voy a comer el mundo
en cuatro horas dislocadas.
Robo la primera mirada de complicidad
mientras me suministro bien de lubricante pa´ mi voz.
Secuestro la primera sonrisa caliente
entre trago y trago de un bourbon cargado.

En el garito, los colines se me acercan,
pero ni ellos se dejan hincar el diente.
La música provoca el ambiente, entonces…
¿la culpable es la música o la gente?
Estoy fundido, para casa,
y que ronque la resaca.
Pero es cierto, la noche apesta,
es el puto film de “Bailando con bobos”
una y otra vez en la mesa.


martes, 20 de octubre de 2009

El silencio

El silencio se reinventa a cada acorde de mi voz,
a cada golpe de colchón,
hasta después de un incesante tecleo de ratón.

Silencio es mi púa cogiendo aire,
tú y yo bailando sobre el alambre,
estamparnos de repente en los dulces sueños,
el efímero grito ahogado de luego.

El silencio lo hacemos todos,
algunos lo prometen, muchos lo anhelan,
unos pocos lo joden a su manera.
Cientos de ellos provocan el llanto implacable,
otros perfeccionan risas incansables,
una pequeña parte mata,
otra, precede al nacer de una vida de fresas y nata.

Por los rincones se esconde,
en las esquinas te atrapa,
silencio bruto, puro y duro,
silencio eterno, que corre a gatas.


martes, 6 de octubre de 2009

Volcanes en erupción

La noche tiene pánico de nuestros encuentros
sabe que no la dejaremos dormir ni un momento.
Borbotones de mordiscos y besos impregnados de sudor,
locura de pasión en tus arañazos,
desenfreno infinito en mis caricias,
nos comemos las horas como ositos de gominola.
Lenguas fuera cuales perros agotados,
lametazos empapados cuales perros que han extrañado,
nos volvemos como perros, si,
con el tiempo detenido ante nuestros cuerpos inundados,
un tiempo que lucha por dar marcha atrás,
tiempo, que desea vivirse a sí mismo una y otra vez postrado a nuestros pies.
Empañamos hasta las farolas que se clavan en nuestros ojos inyectados,
sus luces intentan agarrar el ritmo de nuestros gemidos,
follamos como si el mundo se hubiera acabado ya
en el último minuto de una peli que aspira al oscar.

Repetir es un hecho, reventarnos una intención,
la tapicería nos declara una guerra a sangre fría,
la amortiguación rehúye de tal descontrol,
furor que se agolpa en nuestra saliva hirviendo,
bocas que se pelean en un katrina de muerdos.

Volcanes que erupcionan a horas intempestivas,
un archivo de orgasmos cada noche,
una sonrisa tonta que se extiende durante todo el día.
Estúpida sonrisa de felicidad…

Se acerca la noche, afila tus uñas de maldad.


lunes, 28 de septiembre de 2009

La noria gira

Colgado de los vientos que sprintan entre las nubes,
viven mis momentos, vuelan mis segundos, sufren mis ideas.

Mis ojos rememoran, mirando al eterno vacio,
cientos de arcoíris bajo el aguacero de arena de este maldito reloj,
cascadas que sepultan mi alma llenando mis pasos de plomo,
andadas pesadas con bambas desgastadas
por asfaltos de lava y cuchillas escarpadas.

Alarmas mañaneras memorizadas por mis oídos de tanto azuzar,
agujas segunderas incandescentes derriten franjas horarias sin cesar,
amores que llegan,
billetes que se van,
circulo vicioso desbocado, imposible de frenar.

Peso irrefutable, inequívoca realidad,
el tiempo muere, la noria, gira.
La mas jodida ancla de los barcos de nuestras vidas.


Cobarde

Eres, impulso por el día,
de noche, cero monotonía.
Vale más tu dulce voz
que un gemido barato,
un gesto de complicidad
que cuatro jodios garabatos.

Robaste mi corazón,
y lo incineraste en tu pasión,
para empolvar tu cara, tus ojos, tu sonrisa,
con los restos que quedaron en mi pecho
de sus calientes y efímeras cenizas.

Me apetece demasiado beber de tus labios,
explotan mis ganas ya que solo puedo mirarlos,
y me quedo en mi silla, tarde tras tarde,
queriendo gritarme cobarde,
queriendo arrancarme y besarte.

Papeles manchados de rock and roll,
se amontonan arrugados en la basura.
No m sirven pa olvidarte,
no m sirven pa ganarte,
no m valen ni para un escenario sin arte,
al subir a dispersarme de algún quehacer,
solo salen palabras enterradas antes de nacer.

Provocas la muerte de mis estrofas, la euforia de mis latidos,
desbocas mis madrugadas de alcohol hasta que solo quedan ladridos.

Tal vez, un loco,
seguro,
un maldito cobarde.


sábado, 8 de agosto de 2009

No llores

Lagrimas remangando sus haces brillantes
de tanto rodar desbocadas calle abajo,
una locura rebotando de sien a sien,
saltando de neurona en neurona,
encharca mis pestañas bajo la eterna luz
de esta bombilla de sucios pálpitos y algo peleona.

Cada rato expira su corta vida
dejando paso a otro de igual calibre
que provoca, tal vez, algún bostezo mas,
y agota mis bodegas lagrimales
cual borracho en la barra de un viejo bar.

Tu teléfono suena en la lejanía.
¿Qué te pasa?
¿No me recuerdas?
Las noches que retorcíamos juntos bajo el colchón
hacían estragos ante tu potente mirada,
y ahora, para ti ya son menos que nada,
absurda basura mal enterrada.

¿En qué dudas?
¿Qué atormentan hoy tus pisadas?
-Déjalo en serio, son mis ralladas.
-También las mías, siento tu sudor a 400 km de mi vida,
siento tu llamada de auxilio sobre tus lagrimas cuarteadas.

Cierra los ojos, no pienses en nada.
Siente mis labios mojados rozando tu cara,
siente que vuelas como la zozobra de esta noche
sobre el césped invadido por el rocío de la luna
que también llora por nosotros y por nuestros corazones rotos.

Querría violar todos los momentos que no estés a mi vera
para que lloraran su infierno por hacerme sufrir esta espera,
que desvencijados remienden su alma vacía
y se mueran sufriendo un poquito más cada día,
porque a mi niña no me la quita ni su puta madre sombría.

Princesa, vuelve y no llores,
que aún nos quedan muchas pasiones por cumplir,
muchos resquicios de olvido que quemar
entre los charcos que emanan de nuestras sabanas calientes,
entre la luna de un día y el sol del siguiente.


domingo, 24 de mayo de 2009

A millones de años luz

Pasao un tercio de este camino,
tal vez más,
resulta casi imposible no mirar atrás.
Ojos rojos, muchas lagrimas aun por gastar;
múltiples sonrisas, cientos pos escenificar;
¿Y el corazón? Jodido, pero más duro que un pedernal.

A millones de años luz parece que quedan
los sentimientos de tres cuartos de hora,
los paseos de la mano quemando vacios,
el lujo de tener unos labios cada día.

Empapelo las calles con carteles de “busca y captura”,
pa’ encontrar el escondite donde se resguarda el amor.
De recompensa, pasiones intensas
hasta tirar las paredes de la razón.

Un brindis con cachis de espuma de mar,
dos hielos de escombros de luna rajá,
bailarle los fuegos a esta noche blindá
en que pise tu vestido y quedaste prendá.

Un clavo saca otro clavo,
eso dicen y al final,
de huellas de martillo estoy sembrado,
y puntas como Jesucristo me han clavao sin cesar.

Y así voy toreando los ratos,
de crucero por mis colecciones de fracasos en el calendario,
tanto montan, montan tanto,
mil borracheras de bourbon como un escenario.

Necesito un chapuzón en aguas más claras y tranquilas,
a gritos ahogados entre las turbulencias de mis rutinas.

Robarle la tierra a un corazón
para llevarle al cielo de mi voz,
Y quedarnos ahí solos, tu y yo,
con los susurros de un traguito de rock.

Y que arruinen 300 y pico lechos de seda
tus tacones y mis mordiscos…


lunes, 23 de marzo de 2009

Sobre el escenario

Enredos de cable someten mis pies distraídos,
mis ojos desorbitados se acostumbran a las luces y caras expectantes,
mis oídos, al murmullo de bocas secas, roncas y maltratadas,
quizás desgastadas por el humo de una droga adulterada.

Un suspiro en silencio, para recordar al que me arropa desde arriba
tanto como estas guitarras que a mi lado desafinan.
Va por ti, señor, por tus días,
por aquellos malditos segundos que al final ya te mordían.

Rock en mis venas, rock en mi almohada,
rock en mis días, mi vida, muy bien malgastada.
Acaricio mis cuerdas vocales con la voz,
dadme un segundo, e irrumpirá en vuestras cabezas sin pudor.

Un sorbo de veneno pa´ mi ser,
el ruido comienza, y la gente a enloquecer.
Un público, de corazones robados y corazones ladrones,
se arrancan, su euforia del día a día, con dos cojones.

Comienza, titilante mi voz,
palpitante, huesos y corazón,
de piedra, el semblante,
rasgado, mi amor.

Pero estas tú ahí,
paloma mensajera con carmín,
dando fuerza a cada nota,
sonriendo para mí.

Hoy, salimos victoriosos de aquí.
Mañana, pasado, al otro,
Quizás, yo sea tu florero,
Y tú seas mi jardín.