Por miedo a mi voz cazallera
Hoy hasta el sol y la luna se me esconden;
Se escaparon juntos de copas,
por las curvas peligrosas de tu cuerpo.
Cabrones...
El amor se suicido
diciendo que aquí ya no pintaba nada;
Ahora yo pinto un corazón
con su sangre derramada.
Contradiciéndose mi ser,
arramplo con todas las caricias gastadas,
que un día en mi huerto olvidaste desparramadas.
Rompo con todo,
no dejo absolutamente nada,
aluviones de gritos
que en mis paredes rebotaban;
Y volvían a desangrar tu nombre...
Tu nombre. Já!
Otro que pide consulta
pa´ ver donde se esconde…

