A millones de años luz
Pasao un tercio de este camino,
tal vez más,
resulta casi imposible no mirar atrás.
Ojos rojos, muchas lagrimas aun por gastar;
múltiples sonrisas, cientos pos escenificar;
¿Y el corazón? Jodido, pero más duro que un pedernal.
A millones de años luz parece que quedan
los sentimientos de tres cuartos de hora,
los paseos de la mano quemando vacios,
el lujo de tener unos labios cada día.
Empapelo las calles con carteles de “busca y captura”,
pa’ encontrar el escondite donde se resguarda el amor.
De recompensa, pasiones intensas
hasta tirar las paredes de la razón.
Un brindis con cachis de espuma de mar,
dos hielos de escombros de luna rajá,
bailarle los fuegos a esta noche blindá
en que pise tu vestido y quedaste prendá.
Un clavo saca otro clavo,
eso dicen y al final,
de huellas de martillo estoy sembrado,
y puntas como Jesucristo me han clavao sin cesar.
Y así voy toreando los ratos,
de crucero por mis colecciones de fracasos en el calendario,
tanto montan, montan tanto,
mil borracheras de bourbon como un escenario.
Necesito un chapuzón en aguas más claras y tranquilas,
a gritos ahogados entre las turbulencias de mis rutinas.
Robarle la tierra a un corazón
para llevarle al cielo de mi voz,
Y quedarnos ahí solos, tu y yo,
con los susurros de un traguito de rock.
Y que arruinen 300 y pico lechos de seda
tus tacones y mis mordiscos…
0 comentarios:
Publicar un comentario