miércoles, 3 de septiembre de 2008

Cruce de mochilas con distinta dirección

Y no volviste.
Siempre quise creer que no pasaría, pero así fue.

Después de un año sin conocer el amor,
te presentas como mi salvación;
un mes después, te marchas como mi perdición.
Bonito idilio amoroso, reirán algunos.

Te has salido de mi camino,
desvío hacia alguna felicidad pasajera,
tal vez nunca estuviste en él, no lo sé.
Tú has elegido tu camino, deja que yo me pudra en el mío.

Otro puto adiós,
largas madrugadas entre apuntes mojados
por lagrimas que dibujaban sobre ellos tu sonrisa,
esa dulce sonrisa que me miraba, y que quizás, nunca lo sabré,
me engañaba.

He conocido casi al doble de soledades que de mujeres,
y las he multiplicado por los grados de alcohol en mis venas,
aun así, la felicidad no ha durado más allá
de los primeros minutos de las duras mañanas de resaca.

¿Tengo que volver a esa penosa rutina,
esquivando "te quieros" de cartulina,
lanzados por vosotras en forma de avioncitos de papel,
con la misma relevancia con la que os ponéis a cagar o echáis a dormir?

De nuevo a mendigar amores de cristal de murano…




1 comentarios:

Anónimo dijo...

nene no te preocupes ya sabes como va esto,un clavo saca otro clavo bla,bla,bla...mi opinion esk sinceramente deja el pasado en el pasado...el puto tiempo todo TODO lo pone en su sitio az kaso a la albitaaa(la k siempre anima el cotarro y la k nunka yora;) ya sabs...)pa lo k kieras aki toi bsss tkkkk